Hoy es común ver a jóvenes atendiendo en locales como el McDonald’s o el Burger King. Y no es casualidad: muchos son estudiantes que optaron por trabajar en el rubro de la comida rápida para pagar sus estudios. Y Si bien no es precisamente el rubro donde más se paga, sí le permite al estudiante acomodar su horario para no perder clases.
Por Javier Poblete
Son las dos de la tarde, hora de almuerzo. El local de comida rápida “China-Wok”, ubicado en el Mall Plaza Vespucio, se encuentra lleno. El olor a fritura y el sonido del aceite quemándose hace despertar aún más el hambre en la gente, que amontonada hace fila en la caja para pagar su respectivo almuerzo. El jefe del local, Pedro Estivales, observa desde la puerta de la cocina el desempeño de sus empleados. De pronto, indignado, Estivales se acerca a los encargados de freír los wantanes y les grita “¡¿Creen que tienen todo el día?! ¡Apúrense, no sean ineficientes!”. Luego da una patada al basurero y lo da vuelta con todo en su interior. Papeles sucios (con quién sabe qué), plásticos y restos de comida quedan esparcidos en el piso. “¡Ya, recójanlo, y rápido!”, le dice el jefe a sus empleados, la mayoría de ellos estudiantes secundarios y universitarios. Leer más de este artículo
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